Durante mis visitas al bajo mundo no noté ningún instrumento de tortura, ni espíritus diabólicos aplicando torturas a los espíritus caídos [...] pregunté a un espíritu deambulante que venía subiendo del Infierno. Aquél espíritu me contestó: "Las penas en el Infierno son muy variados. Uno tiene que pasar por la vida y la muerte y nuevamente por la vida y la muerte todo el tiempo. Los ciclos son cien veces más dolorosos que en la Tierra. Si a uno le restan sentimientos, no son más que torturas, hasta volver a morir. Y seguido uno renace en las mismas condiciones. Esto se repite tantas veces que ningún espíritu puede soportar tal dolor
Sheng-yen Lu, Los Secretos de la Reencarnación
Lo ha mentido el Mentiroso. 30.1.02