Hay esperanza. Debe haberla. hoy ha sido día de persecuciones, detrás de alumnos y profesores, para hacerles comulgar con mis ruedas de molino. Parece mentira, pero voy peor que cuando estudiaba.
esta cortedad de tiempo hace que se me acumulen los reproches por tener tan quieta la Mentira. Si todo va bien, dentro de poco seremos dos mintiendo... o si prospera la idea de Juan, más aún...
por lo pronto, ya me he confederado para construir una torre que no sea abarcable por ojo humano...
lo bueno ha sido antes de las persecuciones, que he pasado un par de horas entre escritores que no conozco y que no estaban allí... perder el tiempo a sabiendas es un placer dulce, dulce, dulce... así que mejor os dejo con el texto ajeno de hoy, y me vuelvo a practicar la nada, destreza adquirida de mi amiga la india mdt
Vila-Matas viene el miércoles. Será el momento y el lugar oportuno para fundar la sociedad secreta, o refundarla, al menos. Queda abierto el plazo de inscripción
el baño Hoy hace demasiado calor y el ventilador no me ayuda en nada. El sudor sale de mi, en gotas que recorren mi cuerpo y solo cuando se enfrían me producen algún placer. Voy a llenar la bañera. Quizá un baño ahora me limpie de algunos recuerdos borrosos que aún quedan en mí. Este calor es asfixiante. El agua llena la bañera. Está templada. Unas gotas de esencia de almizcle me darán la paz que deseo en este instante, y me acercarán a ti tratando de no pensarte más. Me quito la ropa empapada de ti y de este calor que me abraza con espinas. Se me ve la piel húmeda, por el efecto de tus besos pasados. Lentamente me adentro en este agua limpia y nueva de amaneceres. Me convierto en una gota más, y nado entre la leve caricia de tus manos. Mis senos se han erguido clamando una fría distancia y tu nombre repite mi nombre. Descanso sumergida en tu pecho, cerrando el grifo de nuevos placeres. Este calor se va apagando y empieza a hacerme efecto el olor del almizcle. Te sueño en la arena, con el mar de testigo de mi falda amarilla. Se balancean mis caderas ajustándose a ti. Eras la pieza que faltaba en mi puzle diario. Un puzle aún inacabado. El agua tibia me hace estremecer de sensaciones aún vivas. Mi cabeza se adentra en tu agua, y respira de tu aire lejano. Abro el grifo de nuevo para sentir la fuerza de tus gritos que se han hecho míos, y dejas vida en mí. Vida nueva. Vida nuestra. Acabó el baño. No hace tanto calor ya. Y el ventilador ahora se hace notable. Solo queda en la estancia el olor a almizcle blanco que me trae tu presencia. AN
milagros en quince minutos, V
esta semana les aviso con tiempo: jueves tengo que monologuear (hacer reír, vaya), y preciso de un tema sobre el cual poder hablar. Ideario: no tenemos restricciones: la familia real, el sexo, los políticos, el sexo, las estupideces que hacemos cuando nadie nos mira, el chocolate y el sexo, canciones para la ducha, el sexo que hacemos cuando nadie nos mira... en fin, que espero nuevamente vuestras propuestas. Pometo enviar una copia del monólogo a los participantes en tan singular concurso.
Lo ha mentido el Mentiroso. 25.2.02