Sueños, sueños, sueños... febriles nos asomamos a los otros para vaciarlos de sueños, escribir es robar, mendiguear, indagar... con los ojos buscas historias que te han contado mil veces y que son diferentes según cada persona, sueños, sueños, sueños... dame sueños, déjate robar
Por más que el bowles diga que los sueños ajenos son muy aburridos, o la chapel que ser escritor se elige, no hay nada como sentirse abocado a escribir los sueños ajenos. A soñarlos. A ser muchos.
damemás-damemás-damemás
Sólo un consejo antes de dejarles con borges: si alguna noche, a punto de vencerse al sueño, les viene a la cabeza un verso, incluso dos... anótenlo corriendo. Anoche ¿anteanoche? me pasaron dos versos de oportunidad última y no los apunté. Como los sueños, que sólo vienen una vez.
EIN TRAUM
Lo sabían los tres.
Ella era la compañera de Kafka.
Kafka la había soñado.
Lo sabían los tres.
El era el amigo de Kafka.
Kafka lo había soñado.
Lo sabían los tres.
La mujer le dijo al amigo:
Quiero que esta noche me quieras.
Lo sabían los tres.
El hombre le contestó: Si pecamos,
Kafka dejará de soñarnos.
Uno lo supo.
No había nadie más en la tierra.
Kafka dijo:
Ahora que se fueron los dos he quedado solo.
Dejaré de soñarme.
JLBorges
Nota del autor: Esta pieza me fue dictada, palabra por palabra, durante un sueño. El título es mío