hoy tampoco hay mentiras, al igual que otros, cambio las teclas por encuentros gastronómicos con viejos amigos
el crecimiento desmesurado de las bitácoras ha hecho que se configuren barrios de bitácoras con ciertas afinidades. Hay para todos los gustos, y más o menos se tiran los trastos a la cabeza entre sí con mayor o menor entusiasmo.
Pero el grupo que menos da que hablar, y más feliz es con ello, es el de las bitaco-literarias... dedicadas a hablar de literatura, arte, cine, publicar microcuentos... una modesta república de las letras bitacoril. Sirva como ejemplo este breve catálogo (en plan homérico con las Naves) al azar. Me estoy dejando muchas, pero la prisa corre contra mí. Prometo peinar la red para ofreceros una segunda parte del catálogo (se admiten ayudas)