todo es mentira Les tengo atadosmiéntemela vista atrás...y más que vendrá

 

Quiero el camino largo

Si se han pasado frecuentemente por laMentira, quizá sepan que después de unos días sin publicar traemos Silvas de varia lección, para descondensar un poco. No es el caso, de momento, así que no se preocupen.

Por algún extraño albur, y casi sin darme cuenta, he comenzado una colección de bitácoras que -torpe aporreador de teclas de mí- en mayor o menor medida he apadrinado.

Antes, se intercambian sangres de diferentes cortes para hacer un pacto, los reyes cambiaban princesas, y poco a poco las costumbres se fueron refinando, y ahora se cambian tarjetas de visita, números de teléfono... como una forma de ofrecerse al otro. Somos tan posmodernos, que ahora intercambiamos la clave de blogger, y es símbolo de confianza en alguien. Pero qué quieren, miro cada día las evoluciones de mis ahijados: la niña rebotuda y porculera, Paz en su balneario y esta noche, la confirmación de mi nuevo retoño, lo que provocará la alegría de los que se dejan los ojos en él.
Ahijados, pero menos, el aprendiz de f picabia y mi sonrisa-casi-diaria.

Los leo por motivos tan distintos, y me gustan tanto...

Creo que no les he hablado, o no lo suficiente, de los ilustres antepasados fenicios de laMentira. Pues bien: hoy he auscultado el vientre de varias aves, y me han asegurado un camino bien largo para todos ellos.

Quiero el camino largo II

Uno de estos ahijados me ha dejado un poema, un clásico que todos hemos leído, pero que ayuda a la confabulación de la que les hablé en la anterior nota.

Yo quiero ese camino largo. No temo a cíclope o lestrigón. Y con un poco de fortuna, cuando llegue a Ítaca habrá otras Ítacas por descubrir.

El camino nos hará mejores.

Arte poética *

[...]
Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
Lloró de amor al divisar su Itaca
Verde y humilde. El arte es esa Itaca
De verde eternidad, no de prodigios.

También es como el río interminable
Que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
Y es otro, como el río interminable.


* Este poema, entero, es para ser escuchado y no leído.

Lo ha mentido el Mentiroso.

16.4.02


 

Feed XML