este fin de semana nos vamos aquí, y dedicaremos quince días a ser inmensamente felices. Recuerdo el estupor que sentí la primera vez que fui, hace ocho años, cuando compartí aulas y mesa con gente de todo el Magreb, lo seductor de su idioma, su forma de vida no-tan-distinta, los nombres que me ponían, el mar grandenorme, el ingente, el mar de la infancia, el sol bebido día a día, el sabor nuevo de la amistad nueva, las noches sin dormir, los amaneceres en la playa, la alegría de los ociosos.
Para ser concisos, que si a partir del domingo actualizamos, será por despiste.
Van llegando los dones
Otra tortuga para la colección en el botón de los dones
sitios espejo
Hemos descubierto un nuevo sitio espejo... Tortoisehead, al que, como no podía ser de otra forma, hemos añadido a nuestro webring particular (busquen en la tortuga que pugna por salir a la superficie en el ángula inferior dercho, y ya verán qué risa)
Me gustan tus ojos. Dos ajenos
Breves acotaciones para una biografía
Cuando tengas dinero regálame un anillo,
cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca,
cuando no sepas qué hacer vente conmigo,
pero luego no digas que no sabes lo que haces.
Haces haces de leña en las mañanas
y se te vuelven flores en los brazos.
Yo te sostengo asida por los pétalos,
como te muevas te arrancaré el aroma.
Pero ya te lo dije:
cuando quieras marcharte ésta es la puerta:
se llama Ángel y conduce al llanto.
Eso era amor...
Le comenté:
-Me entusiasman tus ojos.
Y ella dijo:
-¿Te gustan solos o con rimel?
-Grandes, respondí sin dudar.
Y también sin dudar
me los dejó en un plato y se fue a tientas.
Ángel González
¡En el breve espacio en que no estaré, lean a Ángel González de una vez por todas, rediez!