Tenía un vestido blanco de baile muy ceñido que suavemente destellaba, y dibujaba tan nítidas y tan vivas las líneas de su cuerpo que parecía desnuda. Un vestido del mismo color que su piel, que besaba el suelo y la obligaba a dar unos pasitos cortos, unos saltitos de grillo (...)
- Muy guapa, sí, lindo cuerpo, linda cara -dijo Bermúdez-. Y a mí su voz no me parece tan mala.
- Le contaré que esa mujer tan mujer no lo es tanto -dijo don Fermín-. Le gustan las mujeres.
- ¿Ah, sí? -dijo Bermúdez-. ¿A esa mujer tan guapa? ¿Ah, sí?
Mario Vargas Llosa, Conversación en la catedral
...hacía tanto tiempo que no veía tanta descripción con tan poco. El diálogo es accesorio.