hoy enviaron un regalo quenoesparamí; se preguntarán cómo acabó en mis manos, y les diré que eso no es lo importante. Para tranquilidad de los remitentes, baste reseñar que llegó a su destino. El caso es que me regalaron 32 hermosísimos segundos en una no menos hermosa voz, y aquí se los dejo como el ajeno de hoy.
"Cuando los vivos ya no puedan seguir luchando, lucharán los muertos. Con cada latido de la revolución, les vuelve a crecer carne sobre los huesos, sangre en las venas, vida en su muerte. La rebelión de los muertos será la guerra de los paisajes; nuestras armas, los bosques, las montañas, los mares, los desiertos del mundo- Yo seré bosque, mpntaña, mar, desierto."