todo es mentira Les tengo atadosmiéntemela vista atrás...y más que vendrá

 

Fábula del puercoespín y la ranita

Un día, sin más, el puercoespín se enamoró de la ranita. La ranita correspondía a su amor.
Al ser, verbigracia, seres tan disímiles, es fama que el puercoespín no pudo requebrar a la ranita hasta que ésta no aprendió a prepararle el café tal y como lo toman los puercoespines.

y Fin.

Lo ha mentido el Mentiroso.

18.9.02


 

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