Aliméntanos. Entretennos.
Maná y juegos. No necesitamos un techo para guarecernos, no queremos promesas de Prosperidad que en el fondo no nos seducen, quedaos el Esplendor y la Gloria, trazad los limes donde mejor se os antojen, asesinaos entre vosotros, dejad vuestro tiempo en pos del poder, pero cursad el alimento del cuerpo y del espíritu.
Sólo necesitamos, atávicamente, el mínimo para la supervivencia y los Juegos. Ha sido así desde el principio de los tiempos hasta ahora, nada es capaz de cambiar la condición humana de animal espectante. Queremos los juegos. La emoción a través de la muerte y la emoción ajena.
Alimenta y entretenme, y tendrás un ciudadano feliz.
La música, tal y como la escuchaban los romanos, por Walter Maioli: