Buenas noches, es-timado público...(mirada ceñuda a la primera fila)... esto... eh...como decía, buenas noches, damas, caballeros y cabelleras; es para mí un placer e incluso un honor encontrarme nuevamente aquí, en (pausa. Mira algo que tiene escrito en la mano) Alicante, para actuar ante ustedes... (señalando a la primera fila) eso también va por ti, ¿eh? Sí, tú... no te hagas el loco... no, es que hay alguna cara cuando salgo al escenario que... son la cara del típico cabrón /no es el caso, por supuesto/, que no quería venir, que está en casa tranquilamente viendo el fútbol u observando como se aparean sus hámsters, y ha llegado otro "vente, vente a los monólogos, que ya verás qué risa"... y da igual lo que digas, que él pone la cara de cabrón desde el principio, y sólo se piensa reír cuando la cagues al decir algo.
Y por supuesto, esa noche la cagas.
El otro día, como les digo, prometí que volvería, y aquí estoy para cumplir mi amenaza... no han conseguido impedírmelo, y eso que lo han intentado, tanto los camareros, como el dueño del local, como cinco animadoras ninfómanas que tengo en la puerta esperándome, pero bueno... no podía decepcionar a mi público, que tantas alegrías me ha dado, mi público, al que me debo, mi querido público que me espera ansioso... pero... bueno, como mi público no ha venido hoy, actuaré para ustedes... no se preocupen, no duele apenas, y prometo acabar rápido.
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Me han dicho
Me dicen que cada vez que habláis, preguntas en seguida por tu cuñao, que me mandas abrazos múltiples, y que juegas con las iniciales sólo para divertirnos.
Me dicen que mantienes abierta esa esquina ancha de palabras por nosotros, que la tienda de golosinas del Mago sólo entreabre la cortina cuando pasamos por delante, que no cierras por no partirnos el corazón porque sabes que nos lo partirías si colgases el cartelito de "se traspasa".
Pero yo sé la verdad. Yo sé que los habitantes de esa tienda, inquietos en tu conciencia, no te dejarían hacerlo. Yo sé que amas las palabras.
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He estado fuera. Sé que no me han echado tanto de menos como yo a Vds., pero afortunadamente, la ventanita de la derecha tapa mis silencios.
Dies irae. Si les dicen que caí, responde ofendidos que (todo) es mentira.