Al principio, hubo recuerdos -imágenes precisas, pequeñas, acompañadas de los sonidos y los olores de algún incidente ocurrido cierto verano-. Las cosas que recordaba habían carecido de importancia en el momento de producirse, pero ahora ella luchaba desesperadamente por retenerlas, por vivirlas otra vez y evitar que desaparecieran en la oscuridad que la envolvía, donde un recuerdo perdía los contornos y era reemplazado por otra cosa.