- ¿Leíste La insoportable levedad del ser?
- Sí... pero Kundera es un poco pesado...
- Bueno, puede ser denso a veces, pero la verdad...
-...no, no... es un pesado... se repite mucho.
* * *
[...]Le oyó echándole en cara la tumba desaparecida y en ese momento saltó ilógicamente del caos de la memoria una frase que ella le arrojó con rabia a la cara:
-¡Los viejos muertos deben dejar sitio a los muertos jóvenes, muchacho!