laMentira
la mentira les tengo atados archivoscorreo

23/02/03

Como ser feliz en un centro comercial

¿Creen que no se puede ser feliz en un centro comercial sin dejarse arrastrar por el consumismo ni empacharse en el Macdonalds?
¿Creen que no se puede ser feliz dos veces sin besos de pasión entre la tienda de chucherías y las taquillas del cine?
Seguro que nunca han sido cuentacuentos. Seguro que nunca se fijaron en lo enormes que son los ojos de los niños que escuchan atentamente, seguro que no experimentaron el orgullo de provocar una risa que se queda en el cuerpo horas y horas como un latido aparte.
¿Creen que el ego depende de conseguir aplausos en un teatro lleno hasta los topes?
Eso es porque no consiguieron que un cuento les hiciese olvidar las chucherías, las hamburguesas y hasta los cuentos que habían escuchado en la sesión de antes, a la que también habían asistido.
Los padres esperando en el burguer, el entusiasmo, los saltos de excitación Cuentacuentos, cuentacuentos ¿y no hay más?
Entonces uno se siente como si hubiera ganado un Max o mejor, como Melchor, Gaspar y Baltasar sumados.
Y se siente el hombre más feliz del mundo.
Si no me creen, compruébenlo por sí mismos.
¿Que se lo demuestre yo? Noooooo...
Hasta dentro de quince días no. Tengo que recuperar fuerzas.
Ser feliz deja un rastro de fatiga agradable, igual que el amor.
Comentarios: Publicar un comentario en la entrada



Crear un enlace



<< Página principal

§

Quaedam.com · 2000 caracteres · interior día · laMentira · correo · Mir&Mor · feed