Me senté a descansar. Los árabes pusieron el pueblo encima de una montaña. De árabe le queda bien poco: todas las calles de aquí se llaman "Obispo Nosequé", "Fray Nosecuantos", "Aquel Papa" o "Este Otro Cardenal".
La calle estrecha hace pared con la iglesia. Levanté los ojos: Carrer de L' Esperança.
Al menys ens queda L´Esperança.