Ya sé, ya sé que a veces me pongo pesadito con este tema... pero es que cuando creo que ya nadie podrá sorprenderme con otra búsqueda disparatada, aparecen palabras que le hacen pensar a uno, y se ve en la obligación no sólo de enviarles en la dirección correcta, sino de acompañarles hasta la mismísima puerta de la url que buscaban, tocar el timbre por ellos, darles unas palmaditas en la espalda, y esperar pacienmtemente a que salgan de la página en cuestión.
Pero... ¿qué puede tener alguien contra los cóndores? Quiero decir... ¿el visitante medio de esta página odia a los cóndores? ¿Alguien nos está leyendo desde el altiplano, alguien ha conseguido conectar su ordenador a la red desde el Machu-Pichu, y hay una bandada de cóndores -esos animales solitarios- dando vueltas en torno a su cabeza y no le dejan tomar café tranquilo?
Pues mire que le digo: contra los cóndores, ¡aprenda algo de ornitología andina, hombre!