La felicidad tiene forma de despedida ¿? En la puerta de cierto hotel -cuyo nombre no diré para no convocar a la nostalgia- Pedro celebra por séptimo año consecutivo su cumpleaños en Guardamar del Segura, y sin dejar demasiado tiempo para que se aseinte el recuerdo, ya me pone triste la despedida. Qué viejos los aforismos de que cada encuentro es una despedida, cada despedida un encuentro, deben morir las cosas viejas para que nazcan las nuevas, las cosas que se encuentran son las que tienen que ser encontradas, las cosas encontradas en la calle no se pueden perder dos veces, siento nostalgia del momento en que sentiré nostalgia de este momento, me ponen triste los cariños de Nezha precisamente por la futura ausencia, qué tristes las cosas a veces.
No debería ni sé por qué, pero estoy triste.
Qué triste