Vamos hacia los árboles, la tarde se ha calmado por fin y se ha quedado una brisa confortante, tú andas a mi lado -ligera, ingrávida- como aquella vez de los campos de lavanda y a mí se me escapa el sudor en pequeñas perlas,
Vamos hacia los árboles porque son promesa y traemos acunado algo nuestro, el sueño habitará en nosotros, la noche / nos será blanda, la tristeza leve, al árbol de todos los veranos ¿quién toca esa música? Soy yo que canto ¿Eres tú que cantas? Sí, estoy cantando para ti.
Paz
Vamos hacia los árboles... el sueño
Se hará en nosotros por virtud celeste.
Vamos hacia los árboles; la noche
Nos será blanda, la tristeza leve.
Vamos hacia los árboles, el alma
Adormecida de perfume agreste.
Pero calla, no hables, sé piadoso;
No despiertes los pájaros que duermen.