todo es mentira Les tengo atadosmiéntemela vista atrás...y más que vendrá

 

Cuentos en cinco minutos

Estos son los cuentos que han producido mis alumnos de circunstancia en el taller de escritura. Buen provecho:


- ¡No puede ser!

Sofía mira el mar con extrañeza. En la línea del horizonte se confunden los colores. No sabe dónde empieza el cielo y dónde termina el mar

- ¡No puede ser!

Sofía se recoge el pelo con la calma del mar calmado. Ve a lo lejos un velero de vela blanca. Es sólo un punto difuso, pero sabe que es un velero.

- ¡No puede ser! - Sofía se desploma en un sillón
- ¡No puede ser que esto tan sólo sea un cuadro!

Raúl

María es una joven que nació en Madrid, pero es madrileña sólo de nacimiento, porque de bien pequeñita, vino a vivir aquí, a Callosa. Ahora pienso que fue cosa del destino, porque en ese bonito pueblo es donde conoció al amor de su vida, no hay nada más que verlos para saber que se estaban esperando el uno al otro.

Veo el amor reflejado en sus ojos y en su sonrisa cuando recuerda a aquella vieja amiga de universidad que les unió y a la que debe su felicidad actual.
Ahora, después de haber hablado con María y gracias a ella vuelvo a creer en el amor. Gracias, María.

Nuria

El tren es rojo, y por las mañanas ronronea como un gato viejo, es gruñón, le cuesta andar.

El exiliado se quedó durmiendo, siempre le pasaba. Pero al llegar a su parada, como por arte de magia, se despierta y baja.

Hoy duerme otra vez, el tren sigue andando y a sus espaldas deja el mismo trayecto que de costumbre. Sobresaltado, el exiliado despierta y corre para bajarse pero no es su parada. Vuelve a su asiento y sigue soñando.

Sueña que el tren es rojo y por las mañanas ronronea como un gato viejo, es gruñón, le cuesta echar a andar.

Rosario

Una noche estaba sola en mi cuarto, oyendo música; de repente... toc, toc... mi padre abre la puerta y me pide, por primera vez, que me quede cuidando a mi hermano Jaime. Como quería pedirle un favor, acepté.

La noche prometía ser larga, tenía biberones, pañales, sonajeros, etc... Y me dije: "En qué lío me he metido" No me gustaba nada mi hermano, el llorón.

De pronto, ocurrió lo que más temía, Jaime hizo lo que todo niño hace en los pañales y me tocó cambiarlo. Al hacerlo y ver lo bien que se quedó, comprendí que yo también me había quedado bien, y para mi sorpresa, pensé "Me gusta mi hermano".

María

Lo ha mentido el Mentiroso.

5.11.03


 

Feed XML