Curiosidad: cuando era muy joven, me hice imágenes en la cabeza. Posada en la pequeña ventana del ático que mi hermano y yo compartíamos, extendí las manos y arqueé el cuerpo hacia el viento, sobrevolé el callejón que había tras la casa de nuestra madre y volé más allá, en un barrido sobre lugares que nunca antes había visto, y visitando gente que no conocía.