Aquellos días
En aquellos días no había horas en el día para el ocio, y había que buscarse las de la noche para apurar el último baile
en la radio sonaban a todas horas endiabladas melodías, en las fábricas, en los salones, en los clubs y en la calle.
En aquellos días, al salir a la calle podías toparte, sin ir más lejos, con Sonny Rollins.