¿Conocen ustedes la historia del ángel del huerto y el de la colmena, de los que hablaban el apicultor y el monje compartiendo viandas a la vera del camino? ¿No?
Pues no saben lo que se están perdiendo. De verdad. Desgraciadamente, no puedo contársela, porque de momento, esa historia es un regalo que me han hecho, y no me parecería bien irlo compartiendo con el primero que entra en lamentira con su navegador.
Que no.
Que he dicho que no , leñe; no se pongan pesados.