Siempre le queda un lugar a la felicidad
Estaba el Señor Don Gato, / sentadito en su tejado, / marramamiau, miau, miau, / sentadito en su tejado.
Ha recibido una carta, / que si quiere ser casado, / marramamiau, miau, miau, / que si quiere ser casado.
Con una gatita blanca, / sobrina de un gato pardo, / marramamiau, miau, miau, / sobrina de un gato pardo.
De contento que se ha puesto, / se ha caído del tejado, / marramamiau, miau, miau, / se ha caído del tejado.
Se ha roto siete costillas, / el espinazo y el rabo, / marramamiau, miau, miau, / el espinazo y el rabo.
Ya lo llevan a enterrar, / por la calle del pescado, / marramamiau, miau, miau, / por la calle del pescado.
Al olor de las sardinas, / el gato ha resucitado, / marramamiau, miau, miau, / el gato ha resucitado.
Por eso dice la gente, / siete vidas tiene un gato, / marramamiau, miau, miau, / siete vidas tiene un gato.
Lo ha mentido el Mentiroso.
20.10.04
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