Por eso, algo que no me está buscando ni está destinado a mí, me encuentra invariablemente; y algo que está buscando lo que es mío, lo encuentra casi sin querer.
Como las cosas no tienen vida, y tú y yo sí, nos encontramos sin buscarnos, más allá de la sombra, más allá del sueño, más allá de las voces.
Por eso te pido que entres conmigo
en la noche oscura,