todo es mentira Les tengo atadosmiéntemela vista atrás...y más que vendrá

 

el deseo impreciso

No nos llevamos bien, por lo general, con la naturaleza de nuestros deseos. Queremos, queremos cosas que nos negamos, que negamos para nosotros y para los demás intentando protegerles o protegernos; queremos, queremos cosas que no están a nuestro alcance hasta que definitivamente probamos por un momento eso que estaba en nuestras cabezas, y entonces qué, nos decimos, y ahora qué.

Luego viene la confirmación, la árida tierra en la boca y por las noches, la tristeza lunar, la soledad sonora con forma de sombra áspera, el diablo tendido junto a la cama, el sol entre los pechos, la tos seca y la saliva con rastro de sangre, y entonces qué, pensamos, y ahora qué.

Asumimos entonces qué es lo que de verdad queríamos, y lo ponemos al lado de la raquítica realidad que nos han dado para sobrevivir, y no hay manera, nos decimos, no hay manera de sobrevivir así. Es entonces cuando acudimos a todos los que ya han estado como nosotros antes, es entonces cuando Pessoa, cuando Borges, cuando Kafka, es cuando el refugio queda en ese recuerdo, en ese momento en que probamos nuestros deseos y mientras se nos va la vida, y qué ahora.

Lo ha mentido el Mentiroso.

23.11.04

Comments:
La árida tierra en la boca: ayer, en pleno visionado de "Nathalie" (Fanny Ardant me sedujo incluso a mí) con cinco quebequenses simpáticos y ruidosos en un abiente cómodamente familiar, de repente quise que todos se fueran y apagaran la luz al salir y me dejaran sumergirme en el recuerdo de Jeff dándome un beso en la nariz. Me acuerdo tan fuerte que a veces me duele.

Besos,
Teresa
http://paraphernalia.surreally.net/hochelaga.html
 
Publicar un comentario en la entrada

 

Feed XML