todo es mentira Les tengo atadosmiéntemela vista atrás...y más que vendrá

 

El asombro que las cosas elementales dejan

Leía el otro día que el concepto de superviviente, gracias a la extensión de la información, está más presente que nunca. Uno mira y escucha acerca del maremoto asiático y siente que el salón de casa es más confortable y menos pequeño, siente que el azar puede señalar a cualquiera cualquier día y se afianza nuestra condición de supervivientes; uno lee esta nota de Txema y la desolación parece también más grande.

Lo bueno de la publicación instantánea gratuita (verbigracia: los weblogs) es que ahora podemos saltarnos muchos intermediarios para casi todas las cosas, entre ellas la ayuda a la gente que vio cómo el mar se los tragaba (la desventaja, es evidente, está en que el porcentaje de engaño, error y falsedad aumenta en la misma medida).

Om Malik
news.com
tsunami help
literacy weblog


Y en seguida que se cita esta catástrofe, viene a la cabeza el terremoto de Lisboa o el maremoto de Cádiz (tanto monta), que va camino de dos siglos y medio; fue en todos los santos y aún quedan cicatrices

En Cádiz, después de pasado el terremoto a las 11 h, el mar rompió los lienzos de las murallas desplazando piezas de sillería de 8 a 10 toneladas alrededor de 40 a 50 yardas, e invadió la población hasta 3 veces con intervalos de 6 minutos dejando en seco cerca de media legua de playa y ocasionó numerosas víctimas. También se produjeron daños en el muelle y el hundimiento de un barco. El Gobernador de Cádiz ordenó el cierre de las murallas salvando la vida a miles de personas. En los pueblos de la provincia se sintió el terremoto en análoga manera. Conil, Sanlúcar de Barrameda, Puerto de Santa María, Jerez de la Frontera, etc... todos ellos sufrieron desperfectos en los edificios y víctimas. Sólo en la Isla de León (hoy San Fernando) aparecieron en sus alrededores 26 muertos. Por ejemplo, Conil quedó completamentedestruido. En Ayamonte únicamente, hubo más de 1. 000 muertos


resulta casi gracioso y paradójico, eso de que la tierra tenga cicatrices que no le hemos hecho nosotros, sino que venían ya en su esencia, y que se cierren y abran a voluntad.

Siguiendo con el tema de los supervivientes, lo peor no es que hayan sobrevivido, lo peor no es la desolación, la tierra quemada, la vida nueva y sin esperanzas, no. Lo peor es que a pesar de los muertos, la devastación, las demostraciones científicas a cerca de los movimientos sísmicos, resulta que todo fue una decisión de Alá, un designio divino, una señal más de la providencia.

No sé qué me asombra más.

Antes que el sueño (o el terror) tejiera
Mitologías y cosmogonías,
Antes que el tiempo se acuñara en días,
El mar, el siempre mar, ya estaba y era.
¿Quién es el mar? ¿Quién es aquel violento
Y antiguo ser que roe los pilares
De la tierra y es uno y muchos mares
Y abismo y resplandor y azar y viento?
Quien lo mira lo ve por vez primera,

Siempre. Con el asombro que las cosas
Elementales dejan, las hermosas
Tardes, la luna, el fuego de una hoguera.
¿Quién es el mar, quién soy? Lo sabré el día
Ulterior que sucede a la agonía.

Jorge Luis Borges

Lo ha mentido el Mentiroso.

14.1.05


 

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