Descríbase una curva con el brazo, extendido, bien extendido, que abarque desde la coronilla hasta la línea de las caderas, llévese esa mano despacio hasta la altura del pecho, póngase la mano como si se estuviese recogiendo agua o lágrimas, y colóquese -la palma hacia arriba- en la base del pecho derecho, con cuidado sóplese como para quitar el polvo, y ya habremos hecho hueco para colocar otro deseo dentro*.
* Si tras esta operación se frota suavemente la piel y se pinza el pezón entre dos de los dedos, el deseo puede ser de carácter erótico o amatorio
Lo ha mentido el Mentiroso. 26.4.05