Siento un vaivén y algo parecido a las náuseas, da vueltas mi cabeza y parece un giro en espiral del universo entero. Me sereno. De repente, todo acecha Es sólo la bestia, Eneas, la bestia que duerme pero sigo caminando, o quizá por eso mismo. Pienso de un solo golpe en la piedra entregada al fuego, en las generaciones de los hombres y en el beso rojo antes de irme.
Cuando por fin salgo al aire libre, me envuelve la claridad de la luna.
Qué pensar ahora de Troya en llamas, qué de la piedra abriendo el cráneo. Al final de ese día sólo queda que el destino está hecho de caminos, y las certezas sólo a base de pérdidas.
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Posesión del ayer
Sé que he perdido tantas cosas que no podría contarlas y que esas perdiciones, ahora, son lo que es mío. (texto completo)
Jorge Luis Borges
Lo ha mentido el Mentiroso. 28.4.05