todo es mentira Les tengo atadosmiéntemela vista atrás...y más que vendrá

 

Dos momentos

El de hoy, en el mismo mar de siempre, con las mismas dunas de siempre. Lo que queda o en lo que se ha convertido la playa de mi infancia (bañistas barrigudos y familias domingueras no aparecen por cortesía de los buenos recuerdos).

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El de ayer, un cuentacuentos de los más bonitos que me ha sido dado hacer; esta mirada



seguía las manos y el ruido de la voz



y se repetía en las caras de unos niños saharahuis que, refugiados en un campamento argelino, y al sufrir de enfermedades que allí no pueden tratarse, van y vienen con la frecuencia que pueden. Ha sido una de las sesiones en las que más, si no la que más, he disfrutado y visto disfrutar; había dos niños españoles: la única que dio un poco de follón y se puso tonta fue la española, y el único que al terminar no agradeció con una sonrisa los cuentos, sino que me dijo "¡Otro! ¡otro!" (con más exigencia que ilusión) fue el español. Como muestra del estado de ambas infancias no es representativo de nada, pero llama la atención. El niño, como colofón cuando me iba, añadió: "Qué coche más pequeño tienes" (sí, yo también conduzco un twingo).

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Lo ha mentido el Mentiroso.

15.5.05

Comments:
Es mentira que la inocencia se pierda para siempre.
Basta regresar a los lugares de la niñez, los que fueron transitados con mirada limpia.
Basta con encontrarse la inocencia representada en una criatura que la conserva intacta.
Basta dejarse renacer completamente para que un fuego ocurra y todas las cosas se dejan ser nuevas con uno.
A un cuentacuentos, bueno además, esa puerta se le abre más veces que a otros.
Basta con que agarre fuerte el picaporte y la empuje. Una voz pequeña susurrará del otro lado, y la reconocerá con certeza. 'Encuentra tu próximo deseo. Encuentra tu próximo deseo'.



Paz
 
jajajaja, ya sabía yo que una persona tan encantadora como tú no podía más que conducir un twingo.
Sabes, tengo una amiga que vivió con ellos bastante tiempo y que me explicó eso de la palabra.
Allí su tradición es oral y la palabra es fuerza que se repite para recordarla, para tatuarla en el corazón. No es un objeto de consumo que cuando se acaba se pide más y distinto.
Por las noches se reúnen para contar historias, las mismas historias, la historia de ese pueblo, para que ellos no pierdan la identidad (que en realidad la Historia debería ser eso).
Nosotros enseñamos a nuestros hijos una historia que hacen otros (con intereses políticos) y que es completamente ajena a sus vidas.
No sabes cómo te agradezco lo que hoy has traído aquí, es una maravilla impagable esa mirada. Me he emocionado porque sé que como profesora de historia yo sólo debería ser un "hablador" que sirviera para integrar lo pasado con la vida.
y luego esos pies pequeñitos...
Un abrazo Muy muy fuerte.

lu
 
Aunque lo de encantador sea exagerar, gracias :)

Lo de la tradición oral en el Sahara Occidental es más fuerte incluso de lo que nos imaginamos, hasta el punto que sólo tenían una copia escrita de sus textos "fundacionales". Es una historia casi mítica que está contenida en este libro:

http://www.clan.es/clan_editorial/libros.asp?id=18

"Relatos del Sáhara español", precioso; también recomiendo

http://www.libreria-mundoarabe.com/biblioteca/1106ma.htm

historias del Rif.
 
los tendré en cuenta para este verano. Gracias
lu
 
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