todo es mentira Les tengo atadosmiéntemela vista atrás...y más que vendrá

 



Entonces el mar no era peligro, sino promesa, mentira y ganas de llorar; parecía más grande, más asequible y voraz; entonces la vida no era peligro, sino menos mentira y ganas de volar.

La alegría era cuando el tío Fermín terminaba el reparto cada semana, y a la chiquillería nos caían las sobras: tres sardinas raquíticas o un poco de pescadilla; un jurel, un lomo de bonito o la carne blanca de un pez espada los días que había suerte; nos escondíamos a asarlos y nos sabían mejor que cualquier otra cosa aunque comiésemos más arena que pez, porque tenían sabor de libertad y de verano, de felicidad provisional y de primeros besos en las dunas.

Entonces la noche no era peligro, sino baño de estrellas y pies cubiertos de sal; el cosquilleo del aire en el torso, el agua marina escurriéndose entre los dientes, los ojos quemados de mirar al sol.

Entonces la vida no era peligro.
El mar era promesa.

Lo ha mentido el Mentiroso.

29.6.05

Comments:
No, nadie nos ve desembarcar en la unánime noche, nadie sabe cuánto cuesta imponer los sueños a una realidad que nos obliga a resistir, a luchar, a contemplar la ruina con arrestos circulares.
Pero estamos ahí, la arena se escurre entre las manos, el mar escapa entre las manos y perdemos la luz para reencontrarla, día tras día.
Sólo quedan cascotes de nuestra niñez, pero los paraísos lo son sólo si se pierden.
Las cenizas están para recordarnos que un día la perfección y la redondez fueron nuestras.

Hermosa nota.
 
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