Hay algunas canciones que, sin que haya un motivo especial -como un recuerdo, un regalo-, me levantan el ánimo, me activan. Me pasó la otra tarde con Don´t get me wrong y cuando una mañana empecé a tararear sin saber por qué Don´t stop me now. Ocurre lo mismo al escribir, que los textos exigen su propia banda sonora, y ya hay varios casos de escritores que publican un cd con su libro para que el lector sienta más cerca lo mismo que él a la hora de escribir. A mí me ocurre con frecuencia que tengo que echar mano de la carpeta "jazz" hasta que doy con las canciones que me ayudaran a ponerle bien las comas a ese párrafo rebelde o a cerrar de la mejor forma posible un cuento; y cuando las canciones no me alcanzan, visito uno de los dos enlaces que les dejo
Buen provecho. Y que no pare la música.
Lo ha mentido el Mentiroso. 11.6.05
Comments:
Ay,sí, a mi me ocurre con frecuencia ser asaltada por una música que es en realidad una guía, un poderoso mensaje (¿de quien?), por ejemplo, cuando descubrí con quien me estaban poniendo los cuernos, despues de escuchar obsesivamente para mis adentros "malena caaaanta el taaango como ninguuuna", o de pronto querer saber EXACTAMENTE que decía aquel aria de Apollo y Dafne "una guerra ho dentro il seno che soffrir piu no si puo"... sin olvidar diagnósticos certeros y paradigmáticos: "eres un enfemmo, eres un enfemmo"...
Como nos costaría escribir a muchos con los oídos taponados y sólo las voces que hay dentro de la cabeza dictando. Gracias a que está la música podemos amortiguarlas, aunque ellas deciden, y al final escribimos lo que nos mandan. Escuchando... Sun Ra.