Alemania 06. Crónicas desde el mundial a ras de hierba III
G. K. ha ido a Hannover con su esposa y sus dos hijas para animar a su equipo. Son las vacaciones familiares. Este año, y sin que siente de precedente, le han dado gusto al padre, al que no se le ocurría mejor truco para convencer a las hijas que la posibilidad de ver los tres partidos de su selección. En un momento en que le dejan solo, en la grada antes de que comience el partido, G. K. se fija en unas jóvenes vestidas con los colores de la selección rival, apenas vestidas con los colores del oponente, saltando, animando, calentando a los suplentes que ya están sobre el campo. G. K. desea de repente pertenecer al equipo rival, que esas jóvenes sean sus hijas verdaderas, que toda su vida hubiese transcurrido en la alegría que le están trasmitiendo.
Un segundo antes de que su familia vuelva oye una voz en su cabeza que le dice "Ahora, cógelo ahora, nadie te está mirando."
Lo ha mentido el Mentiroso. 27.6.06