La Calle de la Alegría es estrecha, tiene una sola salida, y en ella sólo viven tres particulares. Tres casas de una planta con las fachadas pintadas en colores alegres, llamativos. El resto de edificios dan la espalda. También está la entrada trasera de una escuela infantil, y yo he pensado que quizá el arquitecto jugaba a las metáforas cuando diseñó todo eso así.
Lo ha mentido el Mentiroso. 15.6.06