Por favor, llamen a sus Ayuntamientos y casas de cultura, al Ateneo de su ciudad, a las salas de teatro privadas, a sus concejales de cultura, y pídanles, suplíquenles, exíjanles que programen la obra de Pepe Rubianes Lorca somos todos, porque si dejamos pasar que nos hagan esto una vez, nos lo volverán a hacer en cuanto puedan una y otra vez.