Las 4 noches que dormí en Amsterdam, soñé. No es que no sueñe, normalmente, sino que llevaba una temporada sin recordar los sueños.
En todos los casos, fueron sueños agradables.
Las 4 noches que dormí allí, nos juntamos en una cama que era menos del mínimo que necesita una persona y, ahora, en nuestro oceánico colchón de casa, me siento perdido, náufrago, ancho.
entrada de mentiroso a las
3.10.07
§